El ladrón de recuerdos

El ladrón de recuerdos

Michael Jacobs
Editorial Dahbar
Enero 2015
266
Trade
LB00059
9789807212557

Michael Jacobs mezcla la emoción intensa del viaje de aventuras con cuadros de su vida personal, lo que le da a su libro un carácter confesional y novelístico, en especial por todos los seres extraordinarios que conoce a lo largo del río, algunos de los cuales parecen salidos de un cuento de su querido Gabriel García Márquez.

“Produce cierta melancolía leer lo que un muerto escribe acerca de un muerto que murió poco después de él, y más si ambos muertos tienen que ver con una ciudad y un río que acabas de visitar. La ciudad es Cartagena de Indias; el río es el Magdalena, que discurre desde el litoral del Caribe hacia el interior de Colombia, y los muertos son dos escritores, Michael Jacobs y Gabriel García Márquez. El río no discurre hacia el interior del país, naturalmente, sino que nace en el lejano altiplano, en la zona de San Agustín, y fluye hacia el mar formando infinitos meandros.

La primera vez que Michael Jacobs vio a García Márquez en persona fue en 2010. Había acudido a Cartagena para asistir al festival, pero también para preparar su viaje por el río Magdalena, que en su día fue la gran arteria de circulación de un país montañoso con pésimas carreteras y que hoy es apenas navegable. El río ha dejado de ser la gran arteria de comunicación entre el litoral y los Andes. Sus aguas están parcialmente estancadas, con meandros imposibles y vados y un transporte fluvial desorganizado. Y más al sur el río se ha convertido en una zona peligrosa por los enfrentamientos entre la guerrilla y los militares de derechas. El libro que Jacobs escribió sobre esa travesía se titula The Robber of Memories, no solo porque durante su viaje visitó un pueblo en el que se dan más casos de lo normal de enfermos de alzhéimer, sino también porque le perseguía incesantemente el recuerdo de su padre, un abogado inglés que murió de alzhéimer, además de la angustia que le causaba la demencia de su madre que habitualmente no le reconocía y a la que sin embargo intentaba llamar por teléfono de vez en cuando, también por temor a que le sucediera algo en su ausencia y se viera obligado a interrumpir el viaje. Su padre fue una persona que quiso ser escritor a toda costa, pero que carecía de talento para ello; la madre, una actriz italiana que había conocido a su padre en Nápoles después de la guerra. El recuerdo de los padres que han perdido sus propios recuerdos es una constante que atraviesa el libro, pero el tono del libro ya queda definido antes de iniciar el viaje, cuando en Cartagena se encuentra con García Márquez…”

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