La saeta rubia: el secuestro más publicitado, por Ignacio Ávalos

Ignacio Ávalos comenta "El secuestro de la Saeta Rubia", un libro en el que Jimeno Hernández Droulers narra el secuestro de Alfredo Di Stefano

saeta portada

Termino de leer un libro de más de 300 páginas en dos días, algo insólito en mi caso, pues es materia de lectura soy más bien parsimonioso. Se trata de un texto muy bien escrito, interesante y ameno. Relata una vieja historia que da lugar a importantes reflexiones actuales que desbordan ampliamente el que pareciera ser el objeto central de la obra del autor. Se sorprenderá, lector, si le digo que narra un secuestro que es rebasado ampliamente por otros temas y episodios muy relevantes, entre ellos algunos que se nos suelen colar bajo la mesa.

Es una novela que parece escrita para mí, dada mi condición de feligrés del futbol. Se refiere al secuestro de un jugador, nada menos que Alfredo Di Stéfano, apodado la “Saeta Rubia”, perteneciente al club Real Madrid, considerado uno de los mejores futbolistas del mundo durante la década de los años 60.

Di Stefano en el Olímpico

Por esos tiempos dada dos o tres años se celebraba en Venezuela, la llamada Pequeña Copa del Mundo, que convocaba a varios de los mejores equipos europeos y latinoamericanos. El equipo merengue estuvo varias oportunidades. En una de ellas, cuando yo ya tenía inoculado el vicio del futbol, mi papa, no muy aficionado de este deporte que digamos, me llevo al juego, creo que contra el ego, xxx  A lo largo del partido, salvo algunos raticos que le dedique a Puskas, un muy buen jugador húngaro a pesar de la barriga que ostentaba (tipo picher de beisbol), no deje de mirar a al delantero merengue.

Ya iniciado en la cultura del balón, pude apreciar cada detalle de su juego y constatar en cada una de sus jugadas una habilidad que se expresaba en las dos piernas, los tacones de los pies, las rodillas, el pecho, la cintura, todo ello envuelto una inteligencia que lo llevaba a colocar la pelota, precisamente en el lugar en que tenía más posibilidades de crear una situación de peligro en la portería contraria, hecho que volvería a ver en Maradona, Ronaldinho, Cruyf, Pelé y otras cuantas, no muchas, criaturas nacidas bajo el diseño de un ingeniero del futbol.

El secuestro de La Saeta

La competencia anterior se suspendió, pues la situación política venezolana se fue enredando cada vez más. Se agudizo la confrontación política entre el Frente Nacional de Liberación Nacional, integrado por el Partido Comunista de Venezuela (PCV) y el Movimiento de Izquierda Revolucionaria (MIR)y el Gobierno presidido por Rómulo Betancourt no dibujaban una situación particularmente propicia para celebrar una competencia internacional de fútbol.

Sin embrago, tras suspender la Pequeña Copa Mundial de Futbol, los mismos empresarios la retomaron bajo el nombre de Copa Ciudad de Caracas, y el equipo merengue confirma se participación, con Di Stefano a la cabeza. Y Ocurre lo impensable: secuestran al jugador.

A través de algunas páginas que semejan una película, el autor de la novela cuenta un episodio articulado por Paúl del Rio (a) Máximo Canales, guerrillero, a la vez que artista oficial del gobierno venezolano. El acontecimiento tiene lugar en medio de una situación insolita: durante apenas cuatro días, no se dispara un solo tiro y tanto los policías como el rehén comparten paellas, juegan barajitas y hasta domino.

Tras bastidores se realizan conversaciones de alto nivel diplomático que finalmente permiten su regreso a España, no sin antes haber jugado el último partido del cuadrangular. El secuestro resonó en todo el mundo, no es extraño pensar, entonces, que Canales lo haya calificado como un episodio de proporciones inimaginables.

Ignacio Ávalos, sociólogo e investigador venezolano, autor de este artículo.

El Postfutbol

Desde la añoranza temo que el futbol vaya (no tan poco a poco) dejando de ser lo que fue. Me envuelve la idea de que hoy en día sea por encima de todo un gran negocio que se expresas en los procesos económicos y sociales hoy dominantes, cuya huella es la hiper mercantilización y su asociado directo, la política

La perplejidad rodea al fututo del balompié. Se trata de numerosos cambios para los que no tenemos respuestas. La lista es extensa, habrá que ser breve y referirse a un aspecto central que asoma como decisivo para mirar el Post Futbol.

Me refiero al dopaje, el cual esta presente desde los comienzos de la actividad deportiva, de hace algunos pocos años de ha vuelto un teme central en lo que respecta a la concepción del deporte. En efecto, hoy en día hay diversas y poderosas maneras de dopaje, posibles via la aparición de nueva y poderosas  opciones tecnológicas  que se combinan entre sí y que comparten tres características : son horizontales en cuanto a sus efectos (no dejan ningún escenario, sin dar lugar a un cambio ; son radicales, dado que suponen modificaciones disruptivas con referencia a las tecnologías precedentes y son aceleradas en su desarrollo, planteando preguntas y desafíos para los que no se tienen respuestas). En este escenario generan transformaciones en al campo digital, neorocerebral, biotecnológico, neuroteconologico, inteligencia artificial, en fin) Su utilización en diversas combinaciones y modalidades generan cambios que resultan definitivos en los resultados deportivos.

Como señale antes, hasta ahora lo que domina es la perplejidad. Se están generando preguntas para las que no tenemos respuestas. Desde algunos rincones de la filosofía se ha postulado que “ si las desigualdades son naturales, la solución es el acceso igualitario a las distintas formas de dopaje.”.

Recomendación

Por favor hágame caso, estimado lector. Lea el libro, incluso si no sabe quién diablos fue Di Stefano. Tendrá muchos otros motivos para justificar porque valió la pena leerlo, quizá hasta lamente que el autor no lo haya hecho más largo.

Jimeno Hernández Droulers, autor de «El secuestro de la Saeta Rubia».

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